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DE PROFUNDIS SALMO 129 --con notas y versión vulgata a continuación--Y OTROS SALMOS PENITENCIALES POR LAS ALMAS, con notas

SALMO 129 DE PROFUNDIS(1).

De lo profundo (del abismo) clamo a Ti, ¡oh, Señor!(2),

2 ¡Señor, oye mi voz!

Estén tus oídos atentos

al clamor de mi plegaria(3).

3 Si examinas nuestras maldades, Señor,

¿quién, Señor, podrá subsistir?

4 Pero en ti se encuentra el perdón,

Por el testimonio de tu ley espero en Ti, Señor

Mi alma confía en su palabra.

Mi alma espera en el Señor,

Desde el amanecer hasta la noche

espere Israel al Señor,

Porque de Él viene la misericordia(4)

y la redención en abundancia:

8 Él, pues, redimirá a Israel

de todas sus iniquidades.

NOTAS

(1)Aplicaciones litúrgicas. Sufriendo por causa del pecado, la Iglesia implora la gracia de su divino Redentor al cantar su De profundis: 1º en las segundas Vísperas de la fiesta de Navidad, día en que se revela la misericordia del Señor y las riquezas de salvación que ella trae. 2º en las Vísperas del Oficio de los muertos. Es la oración del alma fiel que suspira en el Purgatorio (P. Emmanuel).

(2) ¿De qué profundidades? ¿De aquellas del pecado, de la miseria, de la desolación? “Cada uno de nosotros debe examinar en qué abismo ha descendido y de desde dónde debe clamar al Señor. Un abismo para nosotros es esta vida mortal, y todo hombre que lo entienda así suspira mientras no pueda elevarse hasta Aquel que reina por encima de los abismos. El hombre que en el abismo eleva su clamor ya ha levantado su cabeza del fondo de este abismo, y Dios lo ha escuchado a fin de sacarlo de allí.” (S. Agustín)

(3)El Profeta se sirve de la expresión figurada de oídos para expresar el poder que Dios tiene de escucharnos, como este clamor suplicante no indica ni el esfuerzo del espíritu ni la fuerza de la voz, sino el vivo afecto del corazón (S. Crisóstomo).

(4)Hay en Dios una fuente de misericordia que no cesa de brotar sobre los hombres y un oceáno inmenso de amor. Cuando un tribunal es presideido por la clemencia y la miserciordia, el juez no exige una cuenta tan rigurosa (de los delitos). Así es la conducta de Dios cuya inclinación natural es la de perdonar (S.J Crisóstomo)

VERSION VULGATA

PSALMUS 130 (129) Versión anterior a su modificación en 1945

1 Canticum graduum.

De profundis clamavi ad te, Domine;

Domine, exaudi vocem meam.

Fíant aures tuae intendentes

in vocem deprecationis meae.

Si iniquitates observaveris, Domine,

Domine, quis sustinebit?

Quia apud te propitiatio est,

Et propter legem tuam sustinui te, Domine.

Sustinuit anima mea in verbo eius;

speravit anima mea in Domino

A custodia matutina usque ad noctem

speret Israel in Domino,

quia apud Dominum misericordia,

et copiosa apud eum redemptio.

Et ipse redimet Israel

ex omnibus iniquitatibus eius.

V./Requiem eterna dona eis Domine

R./ et lux perpetua luceat eis

V./Requiéscant in pace

R./Amen.

Oremus

Fidélium, Deus, ómnium cónditor et Redémptor, animábus famulárum famulárumque tuárum, remissiónem cunctórum tríbue peccatórum, ut indulgéntiam quam semper optavérunt, piis supplicantiónibus consequántur. Qui vivis et regnas in saecula saeculorum.

Amen.

Ant. Si iniquitates observáveris, Dómine: Dómine, quis sustinébit?

Ant. Opera manuum tuárum, Domine, ne despícias.

Salmo 6

Señor, no me reprendas en tu furor,

ni me castigues en tu enojo(1).

Apiadate de mi, Señor, que soy muy débil;

sáname Dios mío, porque hasta mis huesos están quebrantados(2).

Mi alma se ve muy turbada;

pero Tú, Señor, ¿hasta cuándo(3) has de mostrarte enojado?

Vuélvete, Señor, a mí, libra mi alma:

sálvame por tu misericordia.

Porque nadie se acuerda de Ti entre los muertos?

y en el infierno(4)¿quién cantará tus alabanzas?

De tanto gemir estoy sin fuerzas; cada noche baño mi lecho con mi llanto;

riego mi aposento con mis lágrimas(5).

Mi vista ha llegado a turbarse al contemplarte airado;

y me siento acabado entre tantos enemigos.

Apártense de mí todos los que haceis obras de pecado,

porque el Señor ha llegado a oir la voz de mis lágrimas(5).

El Señor ha escuchado benigno mis gemidos;

el Señor ha acogido mis ruegos.

Avergüéncense y queden llenos de la mayor turbación todos mis enemigos;

retrocedan prontamente cubiertos de ignominia(6).

Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo,

como era en un principio, ahora, y por los siglos de los siglos, Amén.

Notas del Salmo 6

1. El que suplica no rechaza ser castigado, pero querría que Dios le puniera como a pecador arrepentido al que ha perdonado, y no bajo la impresión de su cólera (Fillion)

2. Lo más sólido que tiene el cuerpo está demolido, imagen y prueba de una contrición verdaderamente íntima y profunda (Lesêtre)

3. Tardarás en socorrerme (Chanoine Moisset)

4. En el pensamiento de David, el Infierno es simplemente el sepulcro y la morada de las almas después de la muerte, y la alabanza que no está más permitida en este lugar es el culto exterior que se rinde a Dios sobre la tierra y que hace la alegría del exilio. Antes de operarse la Redención, el sheol parecía, incluso a los justos, como la morada del reposo, pero no todavía la del gozo (Lesêtre)

5. Aquí abajo, nuestras lágrimas son fecundas en frutos de salvación. Quienes lo han experimentado saben de la dulzura que traen con ellas estas fuentes abundantes, tan poderosas para encender delante de nosotros el fuego que no se extiende jamás (San Crisóstomo)

6. La penitencia exige la confusión y la turbación (San Agustín). En efecto, si aquellos que corren la carrera del vicio llegan a avergonzarse de su conducta y la abandonan, dejarán de cometer lo que está mal (San Crisóstomo)

Salmo 51 (50) MISERERE

SÚPLICA DEL PECADOR ARREPENTIDO

1 Del maestro de coro. Salmo de David.

2 Cuando el profeta Natán lo visitó, después de lo de Betsabé.

3 ¡Apiádate de mí, Señor, por tu bondad-(i)-,

por tu gran misericordia , borra mi iniquidad!

4 ¡Lávame de mi iniquidad-(ii)-

y purifícame de mi pecado!

5 Porque yo reconozco mis culpas

y mi pecado está siempre ante mí.

6 Contra ti, sólo contra ti he pecado;

he hecho lo malo a tus ojos,

para que sea reconocida la justicia de tus palabras

y seas vencedor en el juicio;

7 ya en maldad fui formado;

y en pecado me concibió mi madre-(iii)- .

8 ¡Oh, Tú que amas la sinceridad del corazón,

descúbreme los secretos de tu sabiduría!

9 Aspérgeme con el hisopo y quedaré puro;

lávame, y quedaré más blanco que la nieve-(iv)- .

10 Dame a sentir el gozo y la alegría-(v)- :

y saltarán de gozo los huesos que quebrantaste.

11 Aparta tu vista de mis pecados

y borra todas mis iniquidades.

12 Crea en mí, Dios mío, un corazón puro-(vi),

renueva dentro de mí un espíritu recto .

13 No me arrojes de tu presencia

ni quites de mí tu santo espíritu.

14 Devuélveme el gozo de tu salvación,

y sosténgame un espíritu generoso:

15 Yo enseñaré a los malvados tus caminos

y los pecadores se convertirán a ti.

16 ¡Líbrame de la sangre (derramada -(vii)-, Dios, salvador mío,

y cantará mi lengua tu justicia!

17 Abre Tú, Señor, mis labios,

y cantará mi boca tus alabanzas.

18 Porque no es sacrificio lo que tú quieres; si no, te lo ofrecería.

Los holocaustos tampoco te serán agradables-(viii)- :

19 El sacrificio grato a Dios es un corazón contrito,

Tú, ¡Oh, Dios!, no desdeñas un corazón contrito y humillado

* * *

20 Sé benévolo en tu buena voluntad hacia Sión;

Edifica los muros de Jerusalén.

21 Entonces te agradarán los sacrificios de justicia, las oblaciones y holocaustos. Entonces pondrán becerros en tu altar.

–las oblaciones y los holocaustos-(ix) –

y se ofrecerán novillos en tu altar -(x)-.

NOTAS:

-(i)- No importa cuán inmensa sea la miseria del pecador, ella tiene límites, en tanto que la misericordia divina a que se pide es absolutamente sin medida. (Breviario Romano Desclée)

-(ii)-Digamos todos los días con David: Lávame más y más… Nuestra justicia está más bien en la remisión de los pecados que en la perfección de las virtudes; nuestra verdadera ciencia es la que nos enseña a purificarnos (Bossuet, 7ª Elevación)

-(iii)-Es decir, el pecado original

-(iv)-Alusión a la aspersión del pueblo o a la purificación de los leprosos bajo la antigua ley. Tenemos necesidad de ser purificados con la sangre que ella era figura. La Sangre del Divino Mediador que nos purifica de todo pecado otorga a nuestra alma una blancura más deslumbrante que la de la nieve.

-(v)-La seguridad consoladora de que he obtenido perdón

-(vi)-He aquí el sentido de esto. Crea un corazón puro en mí. La palabra crea está aquí bien empleada, porque Dios no halla en el corazón del pecador ninguna fuente de pureza, pero justifica al hombre en virtud de su misericordia. Poe entrañas hizo entender aquí el interior del alma, es decir, su voluntad, y por el espíritu recto, la rectitud del afecto que no es otro que la caridad (Bellarmino)

-(vii)-Aclaración en el Breviario Desclée (c.1924)

-(viii)-Se ofrecían entonces a Dios sacrificios de animales que hoy día ya no se presentan más: el canto de David era una profecía (San Agustín)

-(ix)-¿A qué se denomina Holocausto? A la ofrenda íntegramente consumida por el fuego. Que el fuego divino nos consuma, que un santo fervor nos posea, que nuestro holocausto se eleve hasta absorber a la muerte en su victoria (San Agustín)

-(x)-Los toros jóvenes tenían el mayor rango entre los sacrificios antiguos. Poner en el altar toros jóvenes no es otra cosa que ofrecer a Dios obras perfectas de justicia (Bellarmino)

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