Oración a Jesús Nuestro Señor para no temer la confesión:
Recordemos que el Sacerdote no puede revelar los pecados ni dar a entender cuáles fueron por ninguna actitud, dicho o escrito, pues la severidad de la pena para el ministro es muy grave. Puede pedirse a San Juan Nepomuceno que murió mártir de la confesión, interceder ante Jesucristo para recibir las gracias y auxilios necesarios a fin de librarnos de todo peso de conciencia con la confesión completa de nuestras faltas.
"Divino Jesús, que quisiste pasar por pecador y padecer como si hubieses sido culpable, libradme de aquella vergüenza que a veces impide a los penitentes confesar todos sus pecados, y no permitas que me deje llevar de la vergüenza al acusarme de los míos.
Ya lo sé, Dios mío, es a Ti a quien hablo en la persona del Sacerdote; ¿cómo podría dejar de declarte lo que Tu ya sabes de antemano, dado que conoces el fondo de los corazones, y nada se te oculta de lo que ocurre en el mío? ¿querría exponerme, al ocultar un pecado, a hacer una confesión sacrílega?
¡Dios mío! preservadme de tal desgracia; dame bastante sencillez y sinceridad para descubrir al confesor todas las llagas de mi alma, y declararle el número y calidad de mis pecados, con las circunstancias que cambian su especie, o agravan su malicia, sin disimular, encubrir, ni disminuir cosa alguna, a fin de que, llevando al Sacramento de la Penitencia las dispoisiciones necesarias, merezca recibir el perdón de todas mis faltas. Amén."
Proximamente publicaremos un dossier sobre la Confesión y su método y doctrina. La Esquina
Publicidad
/image%2F0029338%2F201207%2Fob_504c32141e3cba7d9366a42fcd4d50fd_caliz-y-hostia.jpg)